La Filosofía

Uno ya puede visitar muchos restaurantes e incluso dejarse ver por alguno de nueva apertura que siempre llega a la misma conclusión... encontrar un local donde haya una buena relación calidad/precio no es una tarea fácil.
Es por ello que cuando uno descubre el Txakoli Simón no deja de sorprenderse gratamente por su historia, por su calidez y sobre todo por la calidad de su cocina.

El restaurante mantiene el espíritu del caserío tradicional con un guiño a la decoración actual en su comedor de la segunda planta, pero sin estridencias. Quizás no pueda ser tildado de fashion o in, pero no lo necesita. No es un restaurante que tenga que recurrir a una decoración impactante como reclamo. Su chuleta, su campa al aire libre y su excelente servicio son bazas más que suficientes para que uno no sólo se acerque a visitarlo, sino que repita y lo retenga en la memoria.

La prueba más significativa de su calidad es una clientela que se ha mantenido fiel a Simon durante años. En estas mesas se han sentado y siguen, hasta 4 generaciones distintas de una sola familia pasando el testigo entre ellos. El tiempo ha hecho que se conviertan en amigos. Esta es realmente su filosofía, la del txakoli de siempre: ser un referente donde disfrutar de la buena mesa, en buena compañía, en un ambiente en plena naturaleza y con unos precios muy accesibles.

El listón de la calidad está alto. No pueden permitirse el lujo de defraudar a los comensales que los visitan habitualmente, algo que no quieren perder de vista. Su chuleta a la brasa a la que uno acaba de buscar el punto y que siempre come caliente es la estrella, pero sus hongos, el foie con higos y su cuajada al estilo de los pastores no se quedan atrás. La carta de vinos cuenta con más de 200 referencias especialmente seleccionadas en las que están representadas casi todas las DD.00 españolas en las variedades de tintos, rosados y blancos desde cosecheros, crianzas, reservas y grandes reservas, hasta cavas y champagnes.