Txakoli Simon

La Historia

Aunque en este Bilbao postindustrial, nos cueste creerlo, hubo un tiempo en que buena parte de la Villa, vivía pendiente de las cosechas, y entre las más sobresalientes, de la de txakoli. Hacia 1850, en lo que hoy es el ensanche de Bilbao, se recogían casi 10.000 litros de txakoli por año.

Bizkaia fue amoldando su geografía a la forma de las viñas. Una adaptación tan completa y rica que la palabra txakoli llegó a designar no sólo a este joven y fresco vino, sino también a todos aquellos lugares donde, con la afable compañía de unas botellas, los vascos discutían, conversaban, apostaban o simplemente descansaban tras la jornada laboral. Así surgieron los txakolineros. Entre todos ellos, los de pura raza eran los que no ponían el pie en cafés ni en tabernas. Para ellos existían los txakolís «donde dedicarse a su afición favorita, que consistía en echarse entre pecho y espalda un buen plato de huevos con chorizo o una cazuela de «merlusita frita» o de bacalao en salsa, con su ajito y todo, remojando estos manjares con su correspondiente jarra de txakolí.

Esta suculenta ceremonia tenía lugar bajo los emparrados, en mesas rústicas o, si el invierno obligaba, frente al hogar de la cocina. Allí, el txakolinero pasaba la tarde degustando su bebida favorita con sus correspondientes viandas caseras. Lo bueno de tan nutritiva afición era que el txakoli no se subía a la cabeza, ni alborotaba el estómago porque, como citaba uno de los mayores txakolineros: «este licor, genuinamente vizcaíno, no tiene las perniciosas cualidades del infame peleón, ni hace perder la razón, ni es motivo de quimeras, pendencias y disgustos».

Bilbao ha cambiado mucho. Del Bilbao aldeano al industrial, y del industrial al cosmopolita centro cultural. Del verde al hierro, y del hierro al titanio en sólo 100 años .pero hay tradiciones, que permanecerán siempre. Acudir a un buen txakoli es una de ellas. Sed todos bienvenidos.

Las instalaciones

En el Txakoli Simón una gran parte de la vida durante todo el año se hace en contacto con la naturaleza es por eso que sus instalaciones exteriores tienen casi la misma importancia que las interiores y un encanto especial. Reunirse en sus mesas de madera con los amigos o la familia, rodeados de frondosos árboles un día que el sol calienta es un placer que pocos restaurantes pueden ofrecer. Si el tiempo no acompaña podemos elegir entre el comedor tradicional o el actual, o las informales mesas de la cafetería. Todo con la comodidad de un amplio parking.

La Filosofía

Uno ya puede visitar muchos restaurantes e incluso dejarse ver por alguno de nueva apertura que siempre llega a la misma conclusión… encontrar un local donde haya una buena relación calidad/precio no es una tarea fácil.
Es por ello que cuando uno descubre el Txakoli Simón no deja de sorprenderse gratamente por su historia, por su calidez y sobre todo por la calidad de su cocina.

El restaurante mantiene el espíritu del caserío tradicional con un guiño a la decoración actual en su comedor de la segunda planta, pero sin estridencias. Quizás no pueda ser tildado de fashion o in, pero no lo necesita. No es un restaurante que tenga que recurrir a una decoración impactante como reclamo. Su chuleta, su campa al aire libre y su excelente servicio son bazas más que suficientes para que uno no sólo se acerque a visitarlo, sino que repita y lo retenga en la memoria.

La prueba más significativa de su calidad es una clientela que se ha mantenido fiel a Simon durante años. En estas mesas se han sentado y siguen, hasta 4 generaciones distintas de una sola familia pasando el testigo entre ellos. El tiempo ha hecho que se conviertan en amigos. Esta es realmente su filosofía, la del txakoli de siempre: ser un referente donde disfrutar de la buena mesa, en buena compañía, en un ambiente en plena naturaleza y con unos precios muy accesibles.

El listón de la calidad está alto. No pueden permitirse el lujo de defraudar a los comensales que los visitan habitualmente, algo que no quieren perder de vista. Su chuleta a la brasa a la que uno acaba de buscar el punto y que siempre come caliente es la estrella, pero sus hongos, el foie con higos y su cuajada al estilo de los pastores no se quedan atrás. La carta de vinos cuenta con más de 200 referencias especialmente seleccionadas en las que están representadas casi todas las DD.00 españolas en las variedades de tintos, rosados y blancos desde cosecheros, crianzas, reservas y grandes reservas, hasta cavas y champagnes.

Los Servicios

Si busca un sitio donde homenajear a sus clientes, empleados, amigos o familia … ya lo ha encontrado.

En Txakoli Simón la especialidad son las reuniones de empresa distendidas con un buen principio y final pero también los bautizos, las cenas de amigos, las bodas íntimas, las citas romáticas … y los eventos.

Su carta se puede adaptar fácilmente a sus necesidades, la amplia variedad de vinos abarca cualquier público por exigente que sea y sus dos comedores pueden dar mucho juego.

Para comidas o eventos más tradicionales el comedor de abajo es un marco perfecto. Si busca algo más novedoso como una presentación de empresa o una boda de pequeñas dimensiones, el comedor de la segunda planta sorprenderá gratamente a sus invitados.

Están abiertos a cualquier sugerencia, es más … les gusta que les pongan a prueba, así que no lo dude

El entorno

Desde lo alto del monte Artxanda, se pueden contemplar unas magníficas vistas, no sólo de Bilbao sino de la costa, con ambas márgenes del Ría del Nervión (previamente Río Ibaizabal).Por la otra parte, no más de diez minutos de plácido paseo, se contemplan vistas del Valle de Txorierri, con el aeropuerto al fondo.

Es casi un secreto que en Artxanda está una parte importante de la prehistoria de Bilbao en forma de dólmenes y que allí se puede ver todavía un tramo del viejo «camino de los zamudianos». Antes de tener el nombre actual, tomado de los límites de su cima, Artxanda se llamó «Sondikabaso». Allí tenía la villa de Bilbao uno de sus tres rollos u horcas y hubo una venta donde descansaban los viajeros jalonando el camino en el siglo XVII. La horca fue sustituida en 1734 por un mojón.

A finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX, muchos bilbainos utilizaban el monte Artxanda como lugar de esparcimiento y diversión, creándose en el entorno un casino y diversos txakolis donde la gente disfrutaba de su tiempo de ocio. Este fue el motivo para que desde el año 1901 se valorara el proyecto de un tren de cremallera que uniera el centro de la Villa con el monte Artxanda. En 1915 realizó el primer viaje y durante el asedio de Bilbao en la Guerra Civil se interrumpió el servicio. Eran épocas, como recuerda algún empleado, en que por el precio del billete ( 60 céntimos de peseta) se bajaban desde la vendeja de las aldeanas de la zona para ser vendida en el mercado, hasta motos para su arreglo e incluso terneras para ser llevadas al matadero.

Es verdaderamente magnífico contemplar el paisaje caótico del urbanismo de Bilbao y pensar que no era este ciertamente el paisaje que los hombres del 2.500 A.de C. estaban viendo desde su atalaya de cazadores. Tampoco era el mismo que los arrieros que llegaban trasportando el pescado desde Bermeo por el «Camino de los Zamudianos» contemplaban antes de iniciar el descenso a la villa portuaria. Pero, los hombres siguen los pasos de los hombres. Y es así que por donde pasaron los cazadores, lo hicieron después los mercaderes y ahora lo hacen los que desean degustar una buena chuleta y después dar un gran paseo.

Nuestros Menús Especiales

Hemos preparado estos Menús Especiales para los que deseen probar nuestros platos más representativos.
Se servirá un único menú a mesa completa y para un mínimo de 8 personas.
Si desea realizar una reserva de mesa on-line háganoslo saber en su comentario.

MENÚ TXAKOLI 1 (NO DISPONIBLE HASTA NUEVO AVISO)

Jamón Joselito
Ventresca de Bonito fresco del norte
Hongos Salteados (Boletus Edulis)


Postre a elegir de la carta

Minimo para 8 personas
Viña Alberdi (Vino de la casa)

Precio (IVA incluido): 50.00 €

MENÚ TXAKOLI 2 (NO DISPONIBLE HASTA NUEVO AVISO)

Terrina de Foie
Ensalada de Piquillos de Lodosa con anchoas del cantábrico
Hongos Salteados (Boletus Edulis)

Bacalao bizkaina


Postre a elegir de la carta

Minimo para 8 personas
Viña Alberdi (Vino de la casa) o Señorío de Sarriá (Garnacha)

Precio (IVA incluido): 55.00 €

MENÚ DEGUSTACIÓN (NO DISPONIBLE HASTA NUEVO AVISO)

Chorizo cocido a la sidra
Morcilla artesana de puerro cocida
Terrina de Foie
Hongos Salteados (Boletus Edulis)

Bacalao bizkaina


Postre a elegir de la carta

Vino no incluido

Precio (IVA incluido): 45.00 €

NUESTRA CARTA

Máxima calidad en nuestros productos, cariño en la elaboración de los mismos y todo el detalle en el servicio.
Esperamos que disfrute en nuestra casa.

Ensaladas y Entradas:

Morcilla de Burgos a la plancha

9.00 €

Pimientos verdes del país (en temporada)

9.00 €

Ensalada (lechuga, tomate y cebolla)

11.00 €

Chorizo cocido a la sidra

12.00 €

Morcilla artesana de puerro cocida

12.00 €

Espárragos blancos de Navarra D.O.

14.00 €

Ensalada mixta

15.00 €

Ensalada de Piquillos de Lodosa con anchoas del cantábrico

17.50 €

Ventresca de Bonito fresco del norte

17.50 €

Anchoas del Cantábrico con aceite de oliva

18.00 €

Hongos Salteados (Boletus Edulis)

22.00 €

Terrina de Foie

22.00 €

Jamón Joselito

24.00 €

Lomo Joselito

24.00 €

Nuestra Especialidad:

Bacalao bizkaina

24.00 €

Chuleta a la brasa con guarnición de ensalada

45.00 €

Postres:

Minimo para 8 personas

0.00 €

Arroz con leche tradicional

6.50 €

Cuajada de leche quemada de oveja

6.50 €

Culan de chocolate

6.50 €

Flan de huevo de caserío

6.50 €

Tarta de queso

6.50 €

Tarta San Marcos

6.50 €

Tostada de pan

6.50 €

Escocés (café, helado de vainilla y wisky)

7.50 €

Valenciano (zumo de naranja natural, helado de vainilla y Grand Marnier)

7.50 €

Queso Idiazabal (con o sin membrillo)

12.00 €

LA CARTA DE LA CAMPA

Ensaladas y Entradas:

Queso Idiazabal (PARA UNA PESONA)

4.00 €

Patatas fritas

6.50 €

Chorizo frito

8.00 €

Morcilla de Burgos a la plancha

8.00 €

Pimientos verdes del país (en temporada)

8.00 €

Ensalada para dos (lechuga, tomate y cebolla)

10.00 €

Ensalada Mixta para dos (lechuga, tomate, cebolla, huevo cocido, bonito y aceitunas)

14.00 €

Espárragos blancos de Navarra D.O.

14.00 €

Anchoas del Cantábrico con aceite de oliva

17.50 €

Ventresca de Bonito fresco del norte

17.50 €

Nuestra Especialidad:

Chuleta de 600 grs. (1 ó 2 personas) con patatas fritas

25.50 €

Chuleta de 700 grs. (1 ó 2 personas) con patatas fritas

29.75 €

Chuleta de 800 grs. (2 personas) con patatas fritas

34.00 €

Chuleta de 900 grs.( 2 personas) con patatas fritas

38.25 €

Chuleta de 1000 grs. (2 personas) con patatas fritas

42.50 €

Platos Tradicionales:

Huevos con bacon y patatas

8.50 €

Huevos con chorizo y patatas fritas

8.50 €

Huevos con jamón y patatas

8.50 €

Huevos con lomo y patatas

8.50 €

Huevos con morcilla y patatas

8.50 €

Lomo adobado a la plancha y patatas fritas

8.50 €

Filete de ternera y patatas fritas

9.00 €

Postres:

Minimo para 8 personas

0.00 €

Queso Idiazabal (con o sin membrillo-por pesona)

4.00 €

Arroz con leche tradicional

5.50 €

Cuajada de leche quemada de oveja

5.50 €

Flan de huevo de caserío

6.50 €

Tarta de queso

6.50 €

Tarta San Marcos

6.50 €

Escocés (café, helado de vainilla y wisky)

7.00 €

Valenciano (zumo de naranja natural, helado de vainilla y Grand Marnier)

7.00 €